¿Cuántos libros necesita un estadista?
“No es por dar “una de cal y otra de arena”, pero el video de propaganda difundido por el PSOE, Con Z de Zapatero, despierta un ramillete de reflexiones paralelas a las que suscitaba su contrincante Rajoy.”
¿Cuántos libros necesita un estadista?
“No es por dar “una de cal y otra de arena”, pero el video de propaganda difundido por el PSOE, Con Z de Zapatero, despierta un ramillete de reflexiones paralelas a las que suscitaba su contrincante Rajoy.”
Número 70 de la revista Letras Libres, esta vez centrada en Internet.
“La identidad es poco importante ante esa pasmosa apertura: todos somos internautas sin rostro pero al mismo tiempo somos los protagonistas y, en cierta medida, los creadores de la red. ¿Es internet la herramienta democratizadora por excelencia? Es, al menos, la gran uniformadora, o mejor: la gran igualadora; las firmas, en este caso, importan mucho menos que el extraordinario hecho de que todos tenemos acceso al club. Por supuesto, esto acarrea algunos problemas en cuanto a qué reglas deben establecerse en la red, si es que deben establecerse reglas, pero éste también es un tema secundario ante la realidad de un espacio abierto en el que todo, y todos, cabemos simultáneamente. Este número de Letras Libres se concentra en aspectos puntuales de un tema necesariamente vasto.”
Sobre la pervivencia del terror
“Lamento no acabar de creerme dos de los tópicos más asentados del discurso antiterrorista. No creo que vayamos a “derrotar esa lacra”, como se repite una y otra vez, ni creo tampoco que en las condiciones que estamos creando entre todos sea verdad aquello de que con los actos de terror nunca se gana nada. La realidad viene a desmentir ambos píos deseos. A lo mejor no es ocioso que intente explicar por qué. En su notable libro Calamidades, Ernesto Garzón Valdés presenta un acercamiento conceptual muy preciso a la noción de terrorismo. Extraigo de su amplia definición algunos de sus ingredientes decisivos: el terrorismo es el método de usar de modo imprevisible la violencia para provocar el temor generalizado con miras a influir en el comportamiento de terceros para obtener objetivos políticos. Acto de violencia, pues, temor generalizado y reacción de terceros. Repárese en que de los tres tan sólo el primero incumbe únicamente al terrorista. Los otros dos están mediados por nuestros comportamientos colectivos, y mi escepticismo descansa en que allá donde mire no acierto a ver ningún indicio de que estemos dispuestos a interrumpir esa mediación.”
Dinero, televisión e ideología
“La tremenda hegemonía del complejo audiovisual en el universo de los medios de comunicación de masas ha trastornado el carácter de los mensajes. Se busca la inmediatez, la simplicidad, el impacto, la espectacularidad. La televisión aspira antes que nada a entretener a sus usuarios para mantenerlos prendidos a su señal. Y como el personal cada vez se muestra más reacio a esforzarse, lo propio es darle productos de fácil digestión: naderías, fruslerías, morbosidades, famoseríos y todo lo que se relaciona con ese gran género que llamamos reallity show.”
Un poco de autocensura y enseguida volvemos
“En la actualidad, las publicidades desaparecen de la tele tan pronto como se escuchan los primeros pataleos. De quien sea. No importa si hay razón o no en el argumento. Si alguien chilla, el aviso se cancela. Esto genera dos calamidades: uno, que la publicidad sea malísima; y dos, que aparezcan esos textos horribles al pie de cada aviso, tratándonos de idiotas.
Es que las agencias publicitarias, que ya no saben por dónde puede saltarle al cuello una Asociación de Imbéciles, han optado por subtitular sus anuncios con frases como por ejemplo “Esto es una ficción publicitaria” al mostrar un pajarito chupado por un extractor de aire. (No es chiste, el spot lleva tres años está en pantalla). “
La creatividad digital ante la burocracia
“Parece inevitable la transformación del modelo de negocio de las industrias culturales, las industrias más importantes de este tiempo (más significativas económicamente que el automóvil), mediante una adaptación a las nuevas condiciones de gestión de la propiedad intelectual en consonancia con la creatividad, madre de la innovación, que es a su vez la madre del cordero económico.
La innovación depende cada vez más de la capacidad de relacionarse con ese universo digital en donde están los productos de la creación y su intercambio constante.”
“Definamos ‘periódico del siglo XXI’ como un medio de comunicación profesional caracterizado por su ‘voz’ editorial y no por su medio de expresión; reconocible por su manera de ver y contar el mundo, y no por el soporte en el que elige contar cada historia. Es igual si la información fluye en forma de tinta sobre papel, en forma de electrones dibujando imágenes, en forma de ondas sonoras o de textos en una pantalla: tampoco importa cada cuánto tiempo se cometen los actos de comunicación. Lo importante es la esencia, y la esencia del periódico del siglo XXI no depende de su formato, periodicidad o difusión, sino de su corazón: de su modo de encontrar y contar las historias que tejen el mundo.”
“El arte siempre vuelve de esa manera. Lo que discute una elite recóndita se convierte, al cabo de los años, en cuestión de vida o muerte para la mayoría. Por eso, cuando los medios (ese sistema en el que está prohibido hablar de cosas importantes) dicen que el arte contemporáneo o la poesía no tienen nada que ver con la gente, que el público no entiende y por eso se desentiende, pienso en esto: el arte siempre vuelve, y sus prácticas, sus discusiones, siempre acaban afectándonos de una manera u otra y en lo que más nos importa.”
Hay que salvar la prensa de calidad
“Sin el torrente de informaciones —cuya búsqueda puede resultar costosa— y sin retomar esta información con argumentos expertos —de costo elevado—, la comunicación pública pierde su vitalidad. La esfera pública corre el peligro de no estar en condiciones de resistir a las tendencias populistas o de cumplir la función que le corresponde en un Estado democrático de derecho.”
Herramientas para crear diagramas
“Vitaly Friedman nos obsequia un fabuloso listado de herramientas y tutoriales que nos pueden ayudar en la tarea de crear imágenes, sobre todo, diagramas, gráficas y diagramas de flujo, etc. para poder visualizar y representar las ideas y presentarlas a tus potenciales clientes. Hice una traducción rápida del artículo, esperando sea de su interés.”
Quieren restringir la difusión de los narcocorridos
“La fracción del PRD manifestó su preocupación porque en la guerra del Estado mexicano contra el narcotráfico, no exista una campaña para frenar o regular la difusión de los llamados narcocorridos.
El coordinador del Area Jurisdiccional del PRD en la Cámara de Diputados, César Flores Maldonado, expuso que si bien los narcocorridos sólo reflejan la realidad de lo que ocurre en México, “es necesario no permitir que siga proliferando este género musical que con impunidad y sarcasmo narra las hazañas de los delincuentes”.”
“El primer libro impreso datado fue el Libro de Salmos de Maguncia el cual fue publicado por Fust y Schoeffer en 1457. El mismo es una obra de notable belleza y excelente composición. Tambien las biblias de 36 y 42 líneas, impresas por el mismo taller evidencian un desarrollo de la técnica tipográfica ya avanzados. Nada sabemos de los intentos y pruebas anteriores que fueron necesarios para desarrollar este arte.”
“Estos últimos diez años nos han confinado a un rol de espectador más que cualquier otro decenio del pasado siglo. Porque lo cierto es que Internet no ha hecho más que aumentar la inmensa brecha que ya existía entre nuestra capacidad de vivir y la acción vital efectiva. Parece que sólo nos quede mirar. Contemplar desde nuestro extrañamiento. Y una web 2.0, con el perfeccionamiento de la virtualidad de la participación, no es sino una profundización de la brecha.”
De la libertad de expresión y otros cuentos
“El negocio de los grandes medios de difusión (llamarlos “de comunicación” sería exceso) consiste en tergiversar y silenciar a quienes disienten con un determinado orden de cosas. Pero a la claudicación, amoralidad y desdén por los principios (opciones individuales que el esoterismo académico atribuye a la “crisis de la modernidad”) debemos remitir el actual y confuso orden de las cosas.”
Estereotipos sobre el Islam en la prensa de Occidente
“Nunca como en estos tiempos el factor religioso ha estado tan presente en el escenario de la discusión de ideas y políticas. Y nunca como a partir de septiembre de 2001 las relaciones con el llamado mundo islámico han suscitado tantos análisis. Enfrentamos una época de violencia global que mezcla fanatismos, conflictos geopolíticos e intereses y en la que prevalecen visiones estereotipadas y maniqueas de los modelos que no responden a la propia cultura. La agenda política, hegemonizada básicamente por los Estados Unidos, no sólo se sirve de las presiones económicas o el poderío militar, sino también de un formidable aparato de propaganda que viene demonizando, y por ahora con cierto éxito, la imagen del Islam en general y de los musulmanes y el mundo árabe en particular.”
La libertad de expresión en la Internet española
“El poder mediático, que no es sino la espuma del verdadero poder, quiere controlar Internet a cualquier precio. Y en buena parte ya lo está consiguiendo: la forma en que la propia Internet digiere la actualidad viene condicionada desde fuera de la Red. Podemos menear al elefante sobre una telaraña, pero nunca sabremos de dónde cuelgan los hilos.
No tenemos aliados. Aquellos que creemos que la única y verdadera herencia de nuestros hijos es la libertad, no podremos confiar jamás en ningún poder. Paradójicamente, nuestra única esperanza, hoy, no está en el orden sino en el caos que Internet representa. Proteger la libertad que encarna ese caos es nuestra única obligación, nuestro único legado.
Estamos solos: ningún poder nos apoya. Y por principio, debemos desconfiar de todos ellos: del poder político, del poder económico y del poder mediático. Ahora y siempre, lo que sea Internet, y lo que la explosiva libertad que Internet representa pueda suponer para el futuro, sólo depende de nosotros mismos.”
“En este país nuestro, cachis la mar, vivimos una época de cierto recato humorísitico en el que lo políticamente correcto impera, y cada vez es más difícil que te dejen descalificar a alguien a borbotones. Me pregunto qué sería ahora de “Martes y Trece” si emitieran por primera vez su sketch de “mi marido me pega”. No es que sea el mejor gag del mundo, pero me parecería bien que se pudiera emitir sin que hordas de censores se levantaran en armas (ya fueran de los fachosos o de los supuestos librepensadores, que censores los hay en las mejores familias).”
“Siempre pensé, y creo que durante un tiempo el mundo funcionaba aparentemente así, que eran los políticos los que exageraban el tono y simplificaban el mensaje, mientras que los periodistas buscaban la objetividad en la información y un análisis más ponderado. Ahora los papeles se han intercambiado y, triste e incompresiblemente, el medio biocoteado empieza a darle la razón al boicoteador al tiempo que reproduce los comportamientos que critica en sus competidores.”
“Uno comprende perfectamente que haya cierto sano cachondeo en las idas y venidas de tantos caraduras que viven del cuento a cuenta del aburrimiento al que nos someten las cadenas, pero me pone de los nervios la liturgia, la aparente solemnidad, el tono de esto-es-el-Watergate-de-nuestra-época con el que nos refriegan las bajezas y los pies de barro de tanta gente que estaría mejor calladita y anónima. Ese rasgar de vestiduras porque un chavalote hijo de mamá sin oficio pero con pasta disfrute de la noche con los colegas, esas persecuciones cámara y micrófono en ristre cada vez que una víctima pilla un taxi o sale del AVE, esos tuteos maleducados y, en especial, esas preguntas tan originales y con ese tono de voz tan divino de la muerte te lo juro por Snoopy que merecerían, no la mirada al infinito del famosete o la famoseta, sino directamente un mawashi geri en el cielo de la boca, por plastas. Chúpese usted toda una carrera universitaria para al final acabar haciendo más guardias delante de los chaletes y las clínicas que el sargento Arensivia en el Barranco del Lobo.”
“Ni tiene televisor ni lo tendrá porque estima que un televisor (y hay familias que tienen casi uno en cada habitación) es un intruso en la intimidad hogareña, una pérdida de tiempo para leer, escuchar o interpretar música, escribir, cultivar frutales, hacer deporte u otras actividades, representa un obstáculo a los momentos de intimidad, conversación y trato familiar y de amistad, y una rendición intelectual al mercado social que contamina la libertad del espíritu y agosta las relaciones interpersonales.”