“Varios clásicos de la literatura británica fueron a parar hace unos meses a las manos de 18 de los agentes literarios más influyentes del Reino Unido. Eran capítulos de Orgullo y prejuicio, La abadía de Northanger y Persuasión, escritos por una de las grandes novelistas británicas de todos los tiempos, Jane Austen (Hampshire, 1775-1817). Estaban copiados párrafo por párrafo. Pero nadie lo notó.

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15 de los 18 agentes respondieron y la respuesta fue, cuando menos, esclarecedora: “Es un libro interesante y su lectura ha resultado genial, pero no estamos interesados”. Sólo uno descubrió el plagio, Alex Bowler, agente de Jonathan Cape, y recomendó a Lassman no inspirarse tanto en la autora de Sentido y sensibilidad, hasta el punto de asegurar que había reconocido pasajes gemelos en las dos obras.”