La nueva ley modifica sustancialmente el tratamiento del libro de texto de la enseñanza obligatoria al pasar de una situación de precio fijo o único con descuento, que era la existente en los últimos años y que llevaba a anuncios del 25% de rebaja, a una nueva de precio libre, donde los editores fijan el o los precios de cesión y quienes lo comercializan al cliente final, habitualmente los libreros y grandes superficies, aunque también suelen entrar en este juego los propios editores y las asociaciones de padres y madres de alumnos, cargan o no unos márgenes de explotación sobre el precio de cesión que el editor le ha dado o se ha dado a sí mismo, y que lleva a anuncios del tipo de ’si usted lo encuentra más barato le abonaremos 10 veces la diferencia’.”