“En un medio de dimensiones finitas, una solución de verdad sostenible al problema humano del planeta implica necesariamente la reducción del tamaño de la población de Homo sapiens y/o la disminución de nuestra tasa de consumo per capita. Si la especie humana, como cualquier otra, está programada evolutivamente para crecer, para reproducirse con éxito y si este factor es dependiente del consumo de recursos, podría ser que la preocupación ambiental no fuese más que una actitud hipócrita generada por nuestra conciencia para disfrazar un futuro suicida.”