“Definamos ‘periódico del siglo XXI’ como un medio de comunicación profesional caracterizado por su ‘voz’ editorial y no por su medio de expresión; reconocible por su manera de ver y contar el mundo, y no por el soporte en el que elige contar cada historia. Es igual si la información fluye en forma de tinta sobre papel, en forma de electrones dibujando imágenes, en forma de ondas sonoras o de textos en una pantalla: tampoco importa cada cuánto tiempo se cometen los actos de comunicación. Lo importante es la esencia, y la esencia del periódico del siglo XXI no depende de su formato, periodicidad o difusión, sino de su corazón: de su modo de encontrar y contar las historias que tejen el mundo.”