“La individualidad enfatizada en la modernidad se asentaba sobre el esfuerzo requerido para estar sobre una realidad, lo que era expresión de la pretensión de realizar la vida con el propio criterio y esfuerzo. En la postmodernidad ya no se solicita dicho esfuerzo y las pretensiones son solamente de expresión. Predomina el modelo narcisista en el individuo: sin fuerza, acorazado en su ego. Se ha optado por la vertiente negativa de la individualidad, pues mientras ésta se manifiesta en la acción sobre la realidad, en el narcisismo se separa de ésta y se concentra en sí mismo.”