“Mundo pequeño y tenso: cada acontecimiento local repercute en global. Gente tensa y naturaleza tensa. Creo que mi viejo temblor ya no es mío, o que lo que fue en su tiempo una molesta seña de identidad, se ha extendido como una epidemia. Sociedad temblorosa y ciclotímica, pasamos del éxtasis a la depresión en minutos. ¿Surge de esta sociedad tensa, asustadiza y agresiva, una poesía temblorosa, atenta, expectante, o, por el contrario, utilizamos los poemas como último refugio donde dar con un equilibrio olvidado? ¿Cómo se expresa la poesía en tiempos de desazón?