“En 2004, según Patrick Bond, un analista político basado en África del Sur, la elite africana tenía 80.000 millones de dólares guardados en bancos occidentales. Al mismo tiempo, los gobiernos africanos debían a esos mismos bancos 30.000 millones de dólares. O, en otra sorprendente estadística, África perdió, entre 1970 y 1996, 285.000 millones de dólares como resultado de la huída de capitales, mientras incurría en una deuda de 178.000 millones de dólares.”