La basura no es de nadie. Sobra. ¿Sobra? Es basura lo que prolifera, lo que se devalúa por exceso o demasía.

Es basura el comer del gourmet que se cree exquisito y que no es más que proliferación desmesurada, como son basura los granos imparables del sarampión o del acné juvenil.

Pero es también basura los pases de modelos de una , otra …u otra pasarela, así ad infinitum antes del telediario de la noche, cienmil veces ejecutado el paseíllo que nunca muestra el rostro de la percha, algo que convertiría la basura en su contrario, lo único, lo singular.

Son basura las retransmisiones deportivas con los gritos de guerra rituales repetidos hasta la saciedad, hasta la hartura, hasta la arcada, hasta el vómito.”